20 Octubre 2011
"Nosotros lo hablamos con el presidente de Coninagro, Carlos Garetto, y coincidimos en que nos pareció un gesto político muy importante. La Presidenta está en un momento político de fortaleza, no necesita hacer una maniobra así y sin embargo la hizo. Creo que esto puede ser el símbolo de una nueva etapa en la relación entre el campo y el Gobierno", destacó el presidente de la Rural, Hugo Luis Biolcati.
Rubén Ferrero, flamante presidente de CRA, opinó en la misma sintonía. "No puedo ver mal que un presidente visite una entidad en un país adonde el agro es uno de los pilares de la economía. Esperemos que esto no se agote en una mera visita, sino que sea el puntapié de un nuevo camino, donde el Gobierno pueda escuchar y analizar las propuestas que tenemos las entidades para solucionar los problemas del sector", dijo Ferrero.
Lejos de esta visión, Buzzi se mostró desconfiado de las intenciones del Gobierno. "Acá hay gestos pero no política. Y no alcanza con gestos, necesitamos medidas concretas. La realidad es que la política oficial sigue favoreciendo a las multinacionales, a los pooles de siembra, y los pequeños productores cada día estamos peor", dijo el presidente de FAA. "Para nosotros la visita a Coninagro se inscribe en la estrategia de construir el relato, mostrar a una Presidenta cerca del campo, pero eso es relato, no la realidad", explicó Buzzi.
"Ojo, bienvenido sea el gesto de dialogar, no lo despreciamos, pero vamos a creer cuando veamos políticas concretas", añadió el titular de la Federación Agraria.
Paradójicamente, el único sector que coincidió con Buzzi fue el de los autoconvocados, que suelen criticarlo. Según confió un dirigente de Coninagro, durante el fin de semana llovieron llamadas y mails a la entidad de parte de productores de ese movimiento para criticar la decisión de recibir a la Presidenta.
Además, Buzzi deslizó que la visita a Coninagro bien podría ser un nuevo intento del oficialismo de romper con la Comisión de Enlace. "El Gobierno ya dividió a la CTA, a parte del empresariado, e intentó infiltrarse en nuestra entidad. Pero la Mesa de Enlace ya sobrevivió a cosas peores, así que no van a separarnos", destacó.
En este nuevo contexto de apertura al diálogo, los ruralistas decidieron bajar el perfil de la agrupación, que tiene connotaciones opositoras en los ojos del Gobierno, y replantearán su rumbo después de las elecciones. "Hoy por hoy estamos trabajando juntos y nos consultamos mucho, pero lo hacemos de manera informal y sin invocar a la Comisión de Enlace, que es un rótulo muy fuerte y cada vez que se usa genera una presión enorme de la prensa y la gente. Nos guste o no, el nombre también tiene una connotación de conflicto, así que ahora preferimos sacarnos ese rótulo", dijo Biolcati.
Para Ferrero, la agrupación debe recuperar protagonismo, respetando las diferencias. "La Mesa estuvo paralizada, eso no se puede negar. Pero yo creo que tenemos que seguir defendiendo la unidad y volver a retomar la lucha por los problemas en común que tienen nuestros productores", explicó el santafecino.


